El saludo entre dos caballeros siempre será
un apretón de manos:
El apretón de manos debe ser con determinación: ni
muy corto (que parezca que le resulta molesto), ni muy largo.
Firme: no ponga la mano blanda (que parezca que es de
goma), ni apriete en exceso (no se trata de dislocarle los huesos a la otra
persona).
La mano se mueve ligeramente: no sacuda el brazo
ajeno, cual descarga eléctrica.
Siempre mirando a los ojos y con la mejor de sus
sonrisas.
Si le suda la mano tenga la precaución de secársela antes
de darla (no es especialmente agradable estrechar una mano húmeda).
A la mujer no se le estrecha la mano, si ella la ofrece
se le toma con delicadeza.

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